Sistema Endo Cannabinoide
Cannabidiol (CBD). Mecanismos de acción y efectos terapéuticos. Perspectivas de uso en epilepsias.

El Cannabidiol, o CBD, cannabinoide considerado no psicoactivo, desde hace un tiempo ha adquirido protagonismo por diferentes razones. Por un lado, por su efecto modulador sobre el THC. Este efecto, si se administra previamente, es sinérgico y potencia el efecto del THC facilitando su paso a través de la barrera hematoencefálica. Al administrarlo conjuntamente, disminuye la ansiedad y taquicardia que puede aparecer al iniciar el consumo de THC. También se detecta una disminución del efecto psicoactivo. El CBD además posee propiedades antinflamatorias, ansiolíticas, antidepresivas, analgésicas, antioxidantes, neuroprotectoras y antineoplásicas (en modelos animales).
Sabemos actualmente que el CBD tiene muy poca afinidad por los receptores CB1 y CB2, receptores que forman parte del Sistema Endocannabinoide o SEC. ¿Cómo funciona el CBD?, ¿a través de qué receptores? ¿Cómo explicamos sus efectos? Pues bien, parece ser que el CBD actúa a través de receptores 5HT1A, es decir receptores serotoninergicos del tipo 1A. Se encuentran en el sistema nervioso central y tracto gastrointestinal. La serotonina o 5-hidroxitriptamina, es un neurotransmisor que se encarga de regular, por ejemplo el sueño, el apetito, la libido, el estado de ánimo, la gestión del estrés, la agresividad, la temperatura corporal, el vómito, entre otras funciones fisiológicas. Cuando hay un desequilibrio por falta de neurotransmisor, por ejemplo, pues se pueden alterar estas funciones. Si pensamos en los estados depresivos, esta sintomatología es frecuente. Pues bien, al actuar el CBD sobre estos receptores 5HT1A es por lo que tiene efecto ansiolítico, relajante, normalizador del humor, antidepresivo y regulador del sueño.
Por otro lado, el efecto antinflamatorio y analgésico no se explica por esta vía. El CBD, además de otros cannabinoides como el THC, puede activar receptores llamados vaniloides de potencial transitorio, o TRPV (subfamilia de los receptores iónicos TRP), que básicamente se encuentran en el sistema nervioso central y periférico, vejiga, próstata, adipocitos, folículos pilosos, y se encargan de la transmisión, regulación y percepción del dolor o nocicepcion y de la sensibilidad térmica. Son los principales responsables de la percepción del dolor. Son termo sensibles, y al actuar sobre ellos conseguimos modular el dolor, y podemos obtener efecto analgésico.
Las enfermedades que cursan con dolor neuropático e inflamatorio presentan una alteración en la función de los receptores TRPV. En concreto TRPV1, de manera que, si podemos actuar sobre ellos, podemos regular su función. Hay cannabinoides, entre ellos el CBD, que interaccionan con estos receptores, lo cual podría explicar el efecto analgésico y antinflamatorio tanto del CBD como del resto de cannabinoides que los activan. Pero para hacer la cuestión más interesante, resulta que hay más subtipos de receptor TRPV, nos interesan los TRPV1, V2, V3, y V4 básicamente. Su función es la descrita anteriormente: regular básicamente la percepción del dolor y sus características cualitativas, que distinguen un tipo de dolor a otro. El CBD, según varios estudios, actúa también a través de receptores TRPV1-TRPV2 y TRPV3, de ahí su potencial utilidad en el tratamiento del dolor.
Nos queda todavía un efecto del CBD sin explicar, el antineoplásico o antiproliferativo. Los receptores GPR55, receptores acoplados a proteína G, son de la misma familia que los receptores clásicos CB1 y CB2, que también son receptores GPR, son considerados receptores huérfanos y no se consideran todavía receptores propios del SEC. Pues bien, cuando estos receptores se expresan en células cancerosas, su activación determina un incremento en el índice de proliferación celular. Favorecen la progresión tumoral. Sabemos que el CBD actúa como antagonista de receptores GPR55, es decir, los” bloquea”, con lo cual se produce el efecto antiproliferativo. Y además es posible que el THC actúe como anticanceroso por la misma vía, como antagonista de receptores GPR55, pero parece ser que actúa de esta manera a dosis altas, a dosis bajas solo actúa sobre receptores CB2, y no se produce este efecto antiproliferativo. De todas formas, esta información está por confirmar, aunque parece que efectivamente es así como funcionan el CBD y el THC como antineoplásicos.

CBD y epilepsia

Una propiedad terapéutica muy interesante del CBD es su efecto anticonvulsivante o antiepiléptico, que puede abrir nuevas perspectivas terapéuticas para algunos tipos de epilepsias resistentes a la mayoría de fármacos antiepilépticos al uso.
La epilepsia es una enfermedad neurológica que se manifiesta a consecuencia de una alteración en la actividad neuronal de alguna zona cerebral. Se presentan entonces las crisis comiciales o ataques epilépticos, que pueden ser de muchos tipos, dependiendo de la epilepsia que se padezca. Las epilepsias pueden ser de muchas causas, pueden aparecer después de un traumatismo craneal, de una meningitis, de algún problema durante el parto, de una alteración metabólica, etc. Luego encontramos otras epilepsias de origen genético y epilepsias de origen desconocido o idiopáticas. Las crisis epilépticas y la enfermedad en sí, provocan muchos problemas cognitivos y psicológicos, habiendo siempre morbilidad neuronal después de cada crisis, que determinara el pronóstico a corto y medio plazo. Los antiepilépticos no siempre contienen la enfermedad, y se usan solos o combinados entre sí. En ocasiones aparecen efectos secundarios, que pueden ser graves.
Algunos cannabinoides modulan la actividad neuronal, atenuando la hiperexcitabilidad que presenta el paciente epiléptico. Debido a su acción antineuroinflamatoria y reducir el estrés oxidativo, acciones que son en gran parte las responsables del daño cerebral, es por lo que tienen un efecto neuroprotector.
Veremos ahora algunos tipos de epilepsias infantiles que actualmente podrían ser tratadas con cannabinoides, ya que carecen en muchos casos de tratamiento efectivo, sin conseguir contener las crisis y con pocas o nulas perspectivas terapéuticas. Aquí el CBD puede ser un complemento eficaz como indica la información clínica que se publica sobre el ensayo con Epidiolex, extracto rico en CBD. Es un extracto altamente purificado de CBD, a diferencia de los extractos ricos en CBD, en los cuales se conservan otros cannabinoides y terpenos que determinan el efecto de entourage o séquito, que los hacen más efectivos frente a las moléculas aisladas como es el caso de Epidiolex.

Síndrome de Dravet

Es un tipo de epilepsia infantil de origen genético, resistente a antiepilépticos. Inicia su sintomatología sobre el primer año de vida con convulsiones clónicas y también con ausencias (con convulsiones generalizadas complejas, o solo pérdida de conciencia.)
Hay un porcentaje del 14% de muertes durante las crisis o convulsiones.
Los pacientes presentan convulsiones durante toda su vida, además de discapacidad intelectual que suele ser severa en el 50%, y moderada o leve en el resto.
No hay una medicación especifica aprobada por la FDA, y se recurre a diferentes antiepilépticos solos o combinados entre sí, también se recurre a la dieta cetogénica en muchos casos. Son pacientes tratados con antipsicóticos e inductores del sueño también en algunos casos.

Síndrome de Lennox-Gastaut

Es un trastorno raro que cursa con múltiples tipos de convulsiones y suele manifestarse antes de los 4 años de edad. Aparecen convulsiones tónicas con flexión del cuello y el cuerpo, con extensión de los brazos y las piernas, y también contracción de los músculos faciales. Todo ello puede ir acompañado de rubor facial, giros oculares y apneas. Son de breve duración y pueden aparecer de noche o de día, no respetan horario. Suele haber pérdida de conciencia.
También pueden aparecer ausencias, con pérdida momentánea de la conciencia y babeo.
Suelen ser multiresistentes a los antiepilépticos habituales, y además estos pueden presentar efectos secundarios graves.
Algunos antiepilépticos que son efectivos para un tipo de crisis comicial, pueden en algunos casos empeorar otras.

Síndrome de West

Es un tipo de epilepsia grave que aparece con más frecuencia entre los 3 y los 12 meses de vida. Puede ser debida a diferentes causas como las malformaciones cerebrales o displasias, infecciones, alteraciones metabólicas, u origen genético. Cursa con la presencia de crisis comiciales con contracciones bruscas y simétricas de las extremidades, pudiendo cursar con flexión o extensión de los miembros. También en ocasiones hay enrojecimiento facial, dilatación pupilar o midriasis e hipersudoracion. Esta enfermedad cursa también con retraso psicomotriz, que afecta la esfera cognitiva, su interacción con el entorno y su movilidad.
En el electroencefalograma (EEG) aparece un registro específico llamado hipsarritmia.
Su tratamiento consiste en antiepilépticos, benzodiacepinas, vitamina B6, corticoides, etc.
La mayoría de pacientes presentan rasgos autistas, y la mortalidad está en el 5 %.

Síndrome de Dosse

Este tipo de epilepsia aparece entre el primer y quinto año de vida, afectando más a los varones. Suele ser resistente o refractaria a los fármacos antiepilépticos.
Las crisis cursan con convulsiones, a veces caídas y pérdida del tono muscular.
Un 40 % de los pacientes cursan con retraso o discapacidad psíquica.

Epilepsia refractaria

Hablamos de epilepsia refractaria cuando las crisis epilépticas son tan frecuentes que limitan la habilidad del paciente para vivir plenamente acorde con sus deseos y su capacidad mental y física, o cuando el tratamiento anticonvulsivante no controla las crisis o sus efectos secundarios son limitantes para un desarrollo normal de la persona.
Reflexionar un momento sobre esta definición. Es otra manera de clasificar las epilepsias muy clara y sencilla. Es una enfermedad que puede ser muy limitante para el paciente y su entorno familiar, sobre todo en el caso de las epilepsias infantiles. Los padres se encuentran en algunos casos con un futuro incierto y sin demasiados progresos en sus hijos.
Además de los síndromes descritos anteriormente, hay muchas epilepsias que no se acaban de filiar, y quedan huérfanas de diagnóstico causal. Entonces es difícil pautar un tratamiento con los antiepilépticos más adecuados al tipo de crisis o síndrome.
Faltan todavía estudios clínicos que certifiquen que cannabinoides pueden ser útiles como antiepilépticos, aunque los trabajos preclínicos demuestran por ejemplo la efectividad del CBD.
Hay que tener en cuenta las características de algunas epilepsias, que se encuentran sin tratamientos efectivos que consigan reducir las crisis sin presentar efectos secundarios.
Es aquí donde el CBD de momento puede constituir una alternativa terapéutica y utilizarse como antiepiléptico, pero teniendo en cuanta que inhibe la actividad del citocromo P450 2C 19, por lo que los antiepilépticos combinados se metabolizarán más lentamente, aumentando su vida media, lo cual puede requerir en algunos casos modificar las dosis hasta conseguir la óptima para el paciente.
En los síndromes que cursan con retraso psicomotriz, además de las crisis epilépticas o presentar rasgos autistas, el tratamiento con cannabinoides como el CBD puede mejorar la esfera cognitiva y las alteraciones motoras. Existe ya constancia en pacientes tratados con CBD de los cambios cognitivos, con adquisición de nuevas habilidades, interactuación con el entorno, recuperación de la marcha autónoma, mejor respuesta a estímulos verbales, mejora de la comprensión, etc.
En resumen, el CBD se muestra como una molécula interesante para el tratamiento de algunos tipos de epilepsias refractarias, además de por su efecto anticonvulsivante, por su efecto neuroprotector, muy útil ya que la mayoría de estos pacientes presentan un retraso cognitivo y psicomotriz que empobrece el pronóstico de la enfermedad.

*Fuente de información: Observatorio Español de Cannabis Medicinal

Las enfermedades inflamatorias intestinales (IBD; del inglés Inflammatory Bowel Diseases) agrupan una serie de condiciones inflamatorias crónicas del intestino delgado y del colon que pueden cursar como recaída-remisión o como inflamación progresiva que no tiende a la curación. El término IBD agrupa a varias enfermedades pero existen dos formas principales que difieren por la localización y la naturaleza de las lesiones inflamatorias:

1. Enfermedad de Crohn: afecta a cualquier parte del tracto digestivo (en su mayoría íleon y colon) generando lesiones discontinuas. La inflamación implica a todo el grosor de la pared del intestino y las complicaciones de la enfermedad derivan en granulomas, estenosis obstructivas o fístulas.

2. Colitis ulcerosa: restringida al recto y al colon, muestra un patrón ininterrumpido y la inflamación se encuentra confinada a la mucosa. En este caso las complicaciones son menos comunes.

Los síntomas más característicos de las IBD son el dolor, la diarrea, el sangrado rectal, la pérdida de peso abdominal, la fiebre y la fatiga. Se desconoce la etiología pero se cree que es una combinación de factores genéticos y factores ambientales los que conducen a una respuesta inmune aberrante.
Los tratamientos convencionales son los derivados del ácido 5-aminosalicílico, los corticosteroides, los inmunomoduladores y los fármacos biológicos (por ejemplo, anticuerpos anti-TNFα). Aún así, dada la complejidad de estas enfermedades, se siguen buscando nuevas dianas terapéuticas para intentar paliar los síntomas más importantes. Estas son algunas las dianas terapéuticas más novedosas:

1. La reducción de la respuesta inmune mediada por células T aberrantes, actuando en diferentes etapas de la iniciación y mantenimiento de la inflamación como es la inhibición de las principales citoquinas efectoras (TNFα) o influir en la diferenciación de células T o subconjuntos de éstas. 2. Reforzar el sistema inmune innato para prevenir o controlar la respuesta de células T 3. Iniciar la reparación intestinal, ya que los defectos en la barrera intestinal contribuyen a la activación persistente del sistema inmunitario 4. El uso de probióticos para volver a establecer una microflora equilibrada.

Una terapia alternativa y complementaria a las actuales es el uso de cannabis o derivados del cannabis para paliar los síntomas derivados de las IBD. Durante la última década han aparecido varios trabajos científicos que demuestran cómo la acción cannabinoide es capaz de reducir la inflamación intestinal en modelos animales así como de mitigar los síntomas derivados de las IBD en pacientes humanos. Desde hace varios años se sabe que el THC es capaz de desplazar la inmunidad mediada por el fenotipo de células T con acción más destructiva (Th1) por el fenotipo más protector (Th2). Pero en los últimos años se ha descrito que el otro cannabinoide más abundante en la planta Cannabis sativa, el cannabidiol (CBD), genera respuestas mucho más potentes en ese sentido y su acción resulta beneficiosa en aquellas situaciones de inflamación aguda y crónica en las cuales se genera una disminución de las citoquinas pro-inflamatorias (tipo Th1) junto con un aumento de las anti-inflamatorias (tipo Th2). Los efectos inmunosupresores mediados por los cannabinoides son la inhibición de la proliferación de los leucocitos, la inducción de la apoptosis de células T y macrófagos y la reducción de la secreción de citoquinas pro-inflamatorias. Aún así, para entender el papel de los cannabinoides en la inmunomodulación hay que hacer hincapié en que sus efectos dependen del tipo de cannabinoide, del tipo de células en el que actúan y de la dosis administrada. En concentraciones óptimas, los cannabinoides pueden inducir apoptosis en células inmunes, aliviar respuestas inflamatorias y proteger al huésped de la inflamación aguda y crónica.

En relación al grupo de enfermedades inflamatorias intestinales que nos atañe en el presente artículo, los estudios básicos realizados con animales de experimentación han revelado una más que prometedora acción de los cannabinoides como potentes antiinflamatorios. En ese sentido, se ha demostrado que existen diferencias en relación a la presencia y localización del sistema cannabinoide entre el tejido intestinal inflamado y no inflamado y ciertos endocannabinoides aparecen disminuidos en las zonas inflamadas. Además, el uso de modelos de ratón carentes de receptores cannabinoides aumentó la inflamación intestinal. En relación al uso de cannabinoides exógenos, el fitocannabinoide CBD reduce la inflamación intestinal mediante el eje neuroinmune y el cannabigerol (CBG) es beneficioso en IBD experimentales.
También existen estudios llevados a cabo con humanos: en estudios prospectivos mediante cuestionarios realizados a pacientes con IBD se comprobó que el uso de cannabis por pacientes con IBD es usual y observaron mejoras en la calidad de vida de dichos pacientes. En un estudio llevado a cabo en Israel, el cannabis mejoró la calidad de vida, y dichos pacientes presentaron una mejora en el índice de actividad de la enfermedad y aumentó su peso. Finalmente, las conclusiones del único estudio prospectivo controlado de placebo-cannabis realizado con marihuana en pacientes con IBD, también en Israel, demostró que los cannabinoides mejoraron la clínica en el 50% de los pacientes que no respondían al tratamiento con anti-TNFα, aunque la mejora fue únicamente sintomática, sin inducción a la remisión en comparación con los pacientes placebo. Pero, cuando los pacientes abandonaron la terapia de cannabis, las recaídas se observaron en 2 semanas.
En resumen, podemos afirmar que hoy en día muchos pacientes con IBD se benefician del tratamiento con cannabinoides para tratar los síntomas derivados de dicha enfermedad y mejorar su calidad de vida. Aún así, se necesitan más estudios científicos para saber qué tipo de cannabinoide y qué dosis es indicada para cada patología

*Fuente de información: Observatorio Español de Cannabis Medicinal

ENFERMEDADES INFLAMATORIAS INTESTINALES (IBD) Y CANNABIS

Desde hace varios años se sabe que el THC es capaz de desplazar la inmunidad mediada por el fenotipo con acción más destructiva de células T (Th1) por el fenotipo más protector (Th2), de hecho, el THC disminuye la producción de citoquinas asociadas al fenotipo Th1 como son la IL-12 o el IFN-γ y aumenta la producción de citoquinas asociadas al fenotipo Th2 como la IL-4 (Klein et al., 2000). Pero en los últimos años se ha descrito que el otro cannabinoide más abundante en la planta Cannabis sativa, el cannabidiol (CBD), genera respuestas mucho más potentes en ese sentido ya que inhibe la liberación de las citoquinas IL1, IL12, IFN-γ o TNF-α mediada por las células mononucleares a la vez que intensifica la producción de las citoquinas asociadas con el fenotipo Th2 (IL-4 y IL-10). Además, el CBD puede reducir también la actividad de la prostaglandina E2 y de la ciclooxigenasa (COX). Por tanto, la acción de los cannabinoides resulta beneficiosa en aquellas situaciones de inflamación aguda y crónica en las cuales genera una disminución de las citoquinas pro-inflamatorias (tipo Th1) junto con un aumento de las anti-inflamatorias (tipo Th2). Los efectos inmunosupresores mediados por los cannabinoides son la inhibición de la proliferación de los leucocitos, la inducción de la apoptosis de células T y macrófagos y la reducción de la secreción de citoquinas pro-inflamatorias (Katchan et al., 2016).
Aún así, para entender el papel de los cannabinoides en la inmunomodulación hay que hacer hincapié en que sus efectos dependen del tipo de cannabinoide, del tipo de células en el que actúan y de la dosis administrada. En concentraciones óptimas, los cannabinoides pueden inducir apoptosis en células inmunes, aliviar respuestas inflamatorias y proteger al huésped de la inflamación aguda y crónica (Katchan et al., 2016). Los efectos beneficiosos de los cannabinoides en modelos experimentales de inflamación aguda (Conti y cols., 2002) y crónica como la artritis reumatoide (Malfait y cols., 2000) o en el caso de la diabetes autoinmune (Li y cols., 2001) ya fueron descritos la pasada década y, aunque todavía será necesaria investigación adicional para validar estos estudios en humanos a través de ensayos clínicos, hoy en día, a parte de las mencionadas enfermedades, otras tantas en las que es necesaria una supresión inmune como la esclerosis múltiple, la escleroderma, el dolor neuropático, la fibromialgia y las enfermedades inflamatorias intestinales se han postulado como reales candidatas para poder ser tratadas mediante compuestos cannabinoides (Katchan et al., 2016).

Conclusiones de los estudios básicos con modelos animales en laboratorio de experimentación en relación a IBD y sistema cannabinoide:

1. La sobre-regulación del endocannabinoide anandamida mejora los síntomas de la colitis (D’Argenio et al., 2006; Engel et al., 2008)
2. La inhibición del enzima degradador de cannabinoides FAAH y la ciclooxigenasa suprime la IBD (Storr et al., 2008; Salaga et al., 2014; Sasso et al. 2015)
3. Existe diferencias en cuanto a la presencia y localización del sistema cannabinoide entre tejido intestinal inflamado y no inflamado (Stintzing et al., 2011; Marquez et al., 2009)
4. El fitocannabinoide CBD reduce la inflamación intestinal mediante el eje neuroinmune (De Flippis et al., 2011)
5. Los endocannabinoides anandamida y 2AG aparecen disminuidos en las zonas inflamadas (Di Sabatino et al., 2011)
6. El uso de agonistas CB2 es eficaz para el tratamiento de colitis (Tourteau et al., 20013)
7. El fitocannabinoide CBG es beneficioso en IBD experimentales (Borrelli et al., 2013)
8. El cannabinoide sintético (AM841) alivia la colitis (Fichna et al., 2014)

Conclusiones de los estudios prospectivos (cuestionarios realizados a pacientes con IBD consumidores de cannabis):

1. Canadá: El uso de cannabis por pacientes con IBD es usual, en la colitis alivia los síntomas pero no en enfermos de Crhon (Stor et al., 2014)
2. Canadá: El uso de cannabis por pacientes con IBD es usual, pero no pudo concluir que fuera beneficioso (Lai et al., 2011)
3. USA: El uso de cannabis es usual en pacientes con IBD y mejora la calidad de vida (Ravikoff Allegretti et al., 2013)
4. Israel: Los cannabinoides (de la planta) inhalados mejoran la calidad de vida de los pacientes y estos pacientes presentaron una mejora en el índice de actividad de la enfermedad y aumentaron el peso (Lahat et al., 2012)

Conclusiones de los estudios retrospectivos sobre los patrones de consumo de cannabinoides en pacientes con IBDs

1. USA: Existe un ligero mayor consumo de cannabis en pacientes con IBD (Weiss and Friedenberg., 2015).

Conclusiones del estudio prospectivo controlado de placebo-cannabis realizado con cannabinoides en pacientes con IBD:

1. Israel: El uso de cannabinoides de la planta mejoró la clínica en el 50% de los pacientes que no respondían al tratamiento con anti-TNFα, aunque la mejora fue únicamente sintomática, sin inducción a la remisión en comparación con los pacientes placebo. Pero, cuando los pacientes abandonaron la terapia de cannabis, las recaídas se observaron en 2 semanas (Naftali et al., 2013)

PARA UNA REVISIÓN MÁS EXTENSA:

1. Alhouayek M, Muccioli GG. The endocannabinoid system in inflammatory bowel diseases: from pathophysiology to therapeutic opportunity. Trends Mol Med. 2014;18(10):615-25.
2. Esposito G, Filippis DD, Cirillo C, Iuvone T, Capoccia E, Scuderi C, et al. Cannabidiol in inflammatory bowel diseases: a brief overview. Phytother Res. 2013;27(5):633-6.
3. Izzo AA, Camilleri M. Cannabinoids in intestinal inflammation and cancer. Pharmacol Res. 2009;60(2):117-25.
4. Kunos G, Pacher P. Cannabinoids cool the intestine. Nat Med. 2004;10(7):678-9.
5. Naftali T, Mechulam R, Lev LB, Konikoff FM. Cannabis for inflammatory bowel disease. Dig Dis. 2014;32(4):468-74.
6. Salaga M, Sobczak M, Fichna J. Inhibition of fatty acid amide hydrolase (FAAH) as a novel therapeutic strategy in the treatment of pain and inflammatory diseases in the gastrointestinal tract. Eur J Pharm Sci. 2014;52:173-9.
7. Schicho R, Storr M. IBD: Patients with IBD find symptom relief in the Cannabis field. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2013;11(3):142-3.
8. Schicho R, Storr M. Cannabis finds its way into treatment of Crohn’s disease. Pharmacology. 2014;93 (1-2): 1-3.

*Fuente de información: Observatorio Español de Cannabis Medicinal

El cannabis es valorado en una encuesta como lo más eficaz para el tratamiento de la fibromialgia

El cannabis es mucho más eficaz para los síntomas de la fibromialgia que cualquiera de los tres medicamentos aprobados por la Food and Drug Administration. Esa es una de las conclusiones de una encuesta on-line realizada a más de 1.300 pacientes con fibromialgia por las norteamericanas National Pain Foundation y la National Pain Report. La FDA tiene aprobados tres medicamentos – Duloxetina, Pregabalina y Milnacipran – para el tratamiento de la fibromialgia. La mayoría de quienes los han probado dicen que no funcionan. “Siempre es bueno saber lo que opinan nuestros pacientes”, dijo el doctor Mark Ware, profesor asociado de medicina de familia y anestesia de la Universidad de McGill en Montreal, Canadá.

“La fibromialgia es devastadora para aquellos que deben vivir atrapados en sus garras. Hay muchas cosas que no entendemos. Necesitamos soluciones innovadoras … que cambien la faz de esta enfermedad”, dijo el Dr. Dan Bennett, presidente de la National Pain Foundation. Muchos de los que respondieron a la encuesta dijeron que habían probado los tres medicamentos aprobados por la FDA. El 62% de los que han ensayado con el cannabis dicen que es muy eficaz para el tratamiento de sus síntomas de fibromialgia. Al preguntarles sobre la eficacia de los medicamentos aprobados, la Duloxetina fue calificada como muy eficaz por el 8%, la Pregabalina para un 10% y la Milnacipran por el 10%.

Marijuana Rated Most Effective for Treating Fibromyalgia

Researcher: More Medical Marijuana Studies Needed

Muchos pacientes con fibromialgia consumen cannabis Un estudio realizado con 457 pacientes con fibromialgia reveló que el 13 por ciento consumen cannabinoides como tratamiento, de los cuales el 80 por ciento utilizan la hierba de cannabis, el 24 por ciento cannabinoides de prescripción y el 3 por ciento ambos. Hay más consumidores de cannabinoides varones (de todos los pacientes 26 por ciento del sexo masculino en comparación con el 7 por ciento de sexo femenino).

– Alan Edwards, Unidad de Gestión del Dolor, Hospital Universitario McGill, Montreal, Quebec, Canadá.

Ste-Marie PA, et al. Arthritis Care Res (Hoboken). 2012 Jun 21.

El consumo de cannabis reduce los síntomas de los pacientes con fibromialgia

Se ha llevado a cabo en el Institut de Recerca Hospital del Mar de Barcelona, España, un estudio clínico abierto con 56 pacientes con fibromialgia para investigar los efectos del cannabis sobre los síntomas y la calidad de vida. La mitad de los enfermos eran consumidores de cannabis y 28 no. Se registró la información sobre el consumo de cannabis en un cuestionario específico, así como los beneficios percibidos con dicha planta para una serie de síntomas mediante escalas analógicas visuales estándar. Tanto los consumidores de cannabis como los no consumidores completaron tres cuestionarios relacionados con los síntomas de la fibromialgia y la calidad de vida.

Después de 2 horas del consumo de cannabis las escalas analógicas visuales mostraron una reducción estadísticamente significativa del dolor y la rigidez, mejoría de la relajación, y un aumento de la somnolencia y sensación de bienestar. Las puntuaciones sobre salud mental en un cuestionario fueron mejores en los consumidores de cannabis que en los no consumidores. Los investigadores concluyen afirmando que “el consumo de cannabis se asoció con efectos beneficiosos sobre algunos síntomas de la FM. Son necesarios más estudios sobre la utilidad de los cannabinoides en pacientes con FM, así como la implicación del sistema cannabinoide en la fisiopatología de esta enfermedad”.

(Fuente: Fiz J, Durán M, Capellà D, Carbonell J, Farré M. Cannabis use in patients with fibromyalgia: effect on symptoms relief and health-related quality of life. PLoS One 2011;6(4):e18440.)

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21533029

Según un estudio piloto el THC reduce el dolor en la fibromialgia

Científicos del Departamento de Anestesiología y Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Mannheim han estudiado el efecto del THC oral en nueve pacientes con fibromialgia, síndrome crónico doloroso de origen desconocido. En los cuatro participantes que terminaron el ensayo de tres meses de duración, el dolor se redujo de media un 67 por ciento. Los cuatro experimentaron una reducción mayor del 50 por ciento.

3 semanas antes del inicio del estudio a los pacientes se les retiró toda la medicación que tomaban contra el dolor. Después recibieron una dosis oral diaria entre 2’5 y 15 mg de THC. Comenzando con 2’5 mg, la dosis fue siendo aumentada semanalmente en 2’5 mg de THC mientras que no apareciesen efectos secundarios severos. Una vez a la semana, 24 horas después de administrado el THC y un día antes de cualquier aumento de la dosis, a los pacientes se les inducía un estímulo doloroso eléctrico. Por otra parte, la intensidad del dolor fue registrada diariamente por medio de una escala numérica del dolor, entre los márgenes de 0 (ningún dolor) y 10 (dolor máximo imaginable).

Cinco de los nueve participantes terminaron el estudio antes de alcanzar la dosis máxima de 15 mg debido a efectos secundarios graves, principalmente sedación, mareos, fatiga y cansancio continuo. El dolor experimental inducido fue reducido de manera significativa por el THC a dosis comprendidas entre 10 y 15 mg. La intensidad del dolor registrada a diario fue reducida de media desde 8’1 al principio del estudio a 2’8 trascurridos los tres meses.

(Fuente: Schley M, Legler A, Skopp G, Schmelz M, Konrad C, Rukwied R. Delta-9-THC based monotherapy in fibromyalgia patients on experimentally induced pain, axon reflex flare, and pain relief. Curr Med Res Opin 2006;22(7):1269-1276

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16834825


*Fuente de información: Observatorio Español de Cannabis Medicinal

 

El CBD protege a ciertas células cerebrales de la muerte celular programada en EM

La esclerosis múltiple está asociada con una pérdida de oligodendrocitos, un tipo de neuroglia, que aíslan determinadas proyecciones delgadas de las células nerviosas del sistema nervioso central (los denominados axones). En experimentos con células el cannabinoide natural cannabidiol (CBD) protegió a los oligodendrocitos de la apoptosis (muerte celular programada).
Departamento de Neurobiología Funcional y de Sistemas, Grupo de Neuroinmunología, Instituto Cajal, Madrid, España.
Mecha M, et al. Cell Death Dis, 2012;3:e331.

*Fuente de información: Observatorio Español de Cannabis Medicinal

Cannabis, beneficioso para la espasticidad de la esclerosis múltiple

Un total de 1615 pacientes con esclerosis múltiple, que recibieron cannabis para la espasticidad, fueron reclutados de 30 centros en toda Italia. Después de un mes de tratamiento, los investigadores encontraron un 70’5% de pacientes que alcanzaron una mejoría ≥20% y 28’2% una ≥30%.
Departamento de Medicina, Ciencia y Tecnología Avanzada Quirúrgica “GF Ingrassia”, Universidad de Catania, Italia.
Patti F, et al. J Neurol Neurosurg Psychiatry. 2016 May 9.

El cannabis es eficaz para la espasticidad en la esclerosis múltiple, independientemente del tratamiento previo

En un estudio con 219 pacientes con esclerosis múltiple, el cannabis proporcionó un alivio consistente con una buena tolerabilidad con independencia de su historia de tratamiento antiespástico previo.
Departamento de Neurología, Hospital Augusta Anholt, Isselburg-Anholt, Alemania.
Haupts M, et al. EUR Neurol 2016;75(5-6):236-243.

El cannabis reduce el reflejo de extensión en pacientes con esclerosis múltiple

En un estudio clínico llevado a cabo con 57 pacientes con esclerosis múltiple el cannabis redujo el reflejo de extensión, según publican investigadores italianos en la revista Clinical Psychopharmacology Internacional. También observaron una reducción de la espasticidad en una escala de calificación numérica y en la escala Ashworth modificada. Hubo baja concordancia entre las tres medidas, que según los autores fue “probablemente relacionada con los diferentes aspectos de la hipertonía muscular evaluada”.
Los que respondieron al reflejo de extensión estaban tomando un número significativamente mayor de extracto de cannabis, “lo que sugiere que, si es tolerado, una dosis más alta añadiría beneficio. El presente estudio confirma la eficacia de los cannabinoides en la reducción de la espasticidad en pacientes con esclerosis múltiple, apuntando una mayor sensibilidad y especificidad del reflejo de extensión en comparación con otras medidas”.
Marinelli L, Mori L, Canneva S, Colombano F, Currà A, Fattapposta F, Bandini F, Capello E, Abbruzzese G, Trompetto C. The effect of cannabinoids on the stretch reflex in multiple sclerosis spasticity. Int Clin Psychopharmacol. 2016 Mar 21.

Según un estudio abierto el cannabis reduce el dolor neuropático en pacientes con esclerosis múltiple

Un tratamiento con el extracto de cannabis dio como resultado una reducción del dolor en enfermos con esclerosis múltiple. Este es el resultado de la investigación realizada en el Centro IRCCS Neurolesi “Bonino-Pulejo” de Messina, Italia. Los autores del estudio reclutaron a 20 pacientes con esclerosis múltiple (10 con dolor neuropático y 10 sin él), los cuales se sometieron a una evaluación clínica y neurofisiológica específica antes y después de 4 semanas de administración del cannabis.
Al mes de la administración del fármaco los enfermos con dolor neuropático redujeron exitosamente la calificación del dolor y mejoraron la calidad de vida. Curiosamente, estos efectos fueron acompañados por ciertos cambios en la comunicación de las células nerviosas. Los autores concluyen diciendo que sus datos sugieren que “el cannabis puede ser eficaz para mejorar el dolor neuropático relacionado con la esclerosis múltiple, tal vez a través de su acción sobre las vías corticales específicas”.
Russo M, Naro A, Leo A, Sessa E, D’Aleo G, Bramanti P, Calabrò RS. Evaluating Sativex® in Neuropathic Pain Management: A Clinical and Neurophysiological Assessment in Multiple Sclerosis. Pain Med. 2016 Jan 13.

Extracto de cannabis disminuyó la espasticidad en la esclerosis múltiple

En un estudio clínico llevado a cabo con 44 pacientes con esclerosis múltiple, de los cuales la mitad recibió el extracto de cannabis y la otra mitad un placebo, la respuesta en la escala de Ashworth modificada (al menos un 20% de mejora) fue significativamente más frecuente después del cannabis que del placebo (50 vs 23’5% ). La escala de Ashworth permite la medición objetiva de la intensidad de la espasticidad.
Instituto Científico Hospital San Raffaele, Milán, Italia.
Leocani L, et al. J Neurol. 2015 Aug 20.

*Fuente de información: Observatorio Español de Cannabis Medicinal

Todas las células de nuestro organismo se multiplican en función de la información que contiene su código genético. Siguiendo esas instrucciones que se expresan en los genes, se pueden dividir dando lugar a células sanas y funcionales en cada uno de los diferentes tejidos de nuestro organismo.

Pero, ¿qué ocurre cuando la información genética se altera por alguna circunstancia? Que la célula resultante es anómala, y no se parece a las células normales de ese tejido; además, crece mucho más rápido, no sólo ella sino también todas las células que provienen de ella. Se ha producido una mutación en esa célula o células. Una alteración en su genoma. Un cambio en la información genética, que generará células anómalas que se irán multiplicando en función de esa información errónea. Hay que resaltar que generalmente una sola mutación no da lugar a una célula cancerosa, se debe producir más de una mutación para que se produzca la célula neoplásica que genere una estirpe errónea.

En cualquier caso, se habrá formado un tumor, que, tras ser estudiado mediante diferentes técnicas como TAC (tomografía axial computerizada), RMN (resonancia magnética nuclear), biopsia y análisis citológico, será catalogado como benigno o maligno. Los tumores malignos suelen ser de crecimiento rápido, y cuanto más rápido, peor pronóstico en general. También hay otro criterio para su clasificación, que es la especificidad de sus células. Cuanto más primitivas (menos diferenciadas) sean las células cancerosas, es decir, cuanto menos se parezcan a las células normales del tejido del que provienen, peor pronóstico en cuanto a malignidad. Así, los cánceres que aparecen en personas jóvenes suelen ser más agresivos en general que los que aparecen en personas de edad más avanzada.

¿Cómo se puede producir un cambio en la información genética de una célula? Ello puede suceder por diferentes factores; podemos inducir mutaciones por ejemplo por agentes físicos, como la exposición a radiaciones ionizantes o isótopos radioactivos, agentes químicos, como los derivados de la combustión de un cigarrillo, o virus que ocasionan al infectar células de nuestro organismo una alteración en el ADN cromosómico que da lugar a células tumorales. Las células derivadas de la célula madre cancerosa se multiplican con información errónea, producto de las mutaciones genéticas. En condiciones normales, una célula que sufre daño irreparable autoinduce su suicidio, lo cual se denomina apoptosis o muerte celular programada. Este mecanismo consigue que las células que no son útiles o son dañinas para nuestro organismo mueran de manera inducida.

Probablemente, a día de hoy, el cáncer es la causa más frecuente de muerte en los países industrializados. Sin embargo, también hay lugar para la esperanza. Por un lado, es incuestionable que se diagnostican cada vez con más precocidad y precisión, por lo que las estadísticas aumentan en casuística. Por otro,, aunque todavía los tratamientos con quimioterápicos o radioterapia son sin duda muy tóxicos y agresivos para el paciente, dados los avances en marcadores tumorales cada vez los tratamientos son mas específicos y selectivos en cuanto a dianas celulares se refiere, que, en definitiva, consisten en eliminar selectivamente las células cancerosas sin afectar a otras células sanas de nuestro organismo.

Pero evidentemente el tratamiento del cáncer en sus diversas formas sigue siendo un reto actualmente.

¿Pueden ser los cannabinoides efectivos frente a algún tipo de cáncer? Sabemos que hay cannabinoides con propiedades antineoplásicas o antiproliferativas. También conocemos incluso algunos de los mecanismos de acción a nivel molecular, lo que facilita el poder predecir cómo actúan y sus efectos terapéuticos, con relación a los posibles efectos secundarios que, como sabemos, tienen la mayoría de medicamentos, incluidos por supuesto los quimioterápicos, siendo en este caso uno de los tratamientos más tóxicos a los que hay que someterse para tratar la enfermedad oncológica

Los cannabinoides inhiben la formación de nuevos vasos en el tumor, lo que determina que al no recibir la sangre suficiente para crecer, se inhibe su crecimiento. Este fenómeno se denomina inhibición de la angiogénesis. Los cannabinoides, así mismo, inducen la apoptosis o suicidio celular de las células tumorales, respetando la viabilidad de las células sanas. Hay diferentes estudios que así lo demuestran. Esta especificidad de acción, solo a nivel de las células cancerosas, es la que se busca con los quimioterápicos: que solo hagan diana en las células cancerosas, respetando las sanas. También se describen propiedades en cuanto a la reducción de posibilidades de metástasis cuando se utilizan cannabinoides. Está claro, pues, que tienen propiedades antineoplásicas en modelos preclínicos. También se ha descubierto recientemente que el CBD en concreto inhibe la acción de una proteína llamada ID, la presencia de la cual determina mayor agresividad y posibilidades de metástasis tumorales. Esta proteína se presenta en varias formas, de las cuales el ID1 e ID3 son las inhibidas por el CBD.

¿Para qué tipos de cáncer podrían ser útiles los cannabinoides? GLIOMAS / Estos tumores cerebrales suelen ser muy agresivos. En ocasiones se pueden extirpar quirúrgicamente, con lo que ello conlleva en cuanto a posibilidad de secuelas. Se emplean además radioterapia y quimioterapia, y en muchas ocasiones recidivan. Tanto el THC como el CBD se muestran en ratones efectivos, asociados a temozolomida, antineoplásico utilizado en este tipo de tumores, y potencian su efecto. Se pueden asociar sin que se hayan detectado efectos por interacción, en todo caso la constatada sinergia, que incrementa el efecto terapéutico.

PROSTATA / Algunos tipos de cáncer de próstata en ratones ven inhibido su crecimiento con tratamientos con CBD.

MAMA / El tratamiento con cannabinoides podría aumentar la eficacia de la radioterapia al incrementar la autofagia o muerte celular de las células cancerosas. También se reducirían los efectos secundarios. El tamoxifeno, un modulador de receptores estrogénicos que se utiliza para tratar un subtipo mayoritario de cáncer de mama, actúa en parte modulando los receptores cannabinoides CB1 y CB2, es decir, a través del sistema endocannabinoide. Los cannabinoides son ampliamente utilizados por las enfermas de cáncer de mama para tratar las náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia, además de mejorar el estado general. Hay un estudio preclínico que indica que la forma acida del CBD, CBDA, es efectiva para inhibir la migración de las células cancerosas.

PÁNCREAS / Hay tipos de cáncer pancreático que responden en ratones al tratamiento con agonistas o activadores de receptores CB1 y CB2.

LEUCEMIAS / Responden en ratones algunos tipos al tratamiento con distintos cannabinoides como CBD, CBG y CBGV.

Otros tipos de cáncer en los que podrían ser útiles los cannabinoides incluyen los linfomas, colon, pulmón, piel y estómago.

Debemos tener presente que, desde el punto de vista medico, faltan estudios clínicos que nos indiquen qué cannabinoides son los indicados, a qué dosis se deben administrar, y qué ciclos de tratamiento se deben cumplir. Por lo tanto, todavía carecemos de los datos necesarios para utilizar los cannabinoides como agentes antitumorales con garantías.

Otra cuestión es que, de momento, los cannabinoides se utilizan conjuntamente con los quimioterapicos, y para paliar la sintomatología que acompaña al paciente oncológico. Respetamos de todas formas a los pacientes que eligen el tratamiento con cannabinoides como monoterapia, por supuesto. Es un derecho elegir el tratamiento que más adecuado le parezca a cada uno, después de haber sido correctamente informado de todas las alternativas terapéuticas en cada caso particular.

El cuadro tóxico resultante de la quimioterapia, provoca en la mayoría de casos unos efectos secundarios que requieren en algunos casos de medicación específica. El paciente oncológico presenta habitualmente pérdida de peso acompañado de falta de apetito, así como alteraciones del sueño y del estado de ánimo, que suelen tender a hacerle ansioso-depresivo, y presenta dolor en mayor o menor grado. En este contexto, los cannabinoides ya son efectivos para tratar estos síntomas descritos, siendo necesario encontrar la combinación correcta y la dosis terapéutica exacta para cada paciente. Para tratar estos síntomas son validas las variedades con ratio aproximado 1/1 de CBD/THC, pero sin olvidar que el THC es importante para la mayoría de los síntomas. Probablemente el uso en este caso de un extracto rico en CBD sin THC no daría el mismo resultado, siendo más pobre el efecto sobre el apetito y los vómitos que acompañan a la quimioterapia en algunos pacientes.

Ya podemos en estos momentos por lo menos actuar de manera individualizada con dos cannabinoides, el THC y CBD. Esto sucede tras el interés por analizar los porcentajes de cannabinoides de las variedades de cannabis, lo que nos permite conocer la cantidad de principio activo que manejamos. Es imprescindible el análisis mediante cromatógrafo de la variedad a utilizar, para conocer la concentración de cannabinoides y poder dosificar y utilizar la variedad más adecuada para cada enfermedad. Las dosis se calculan primariamente con relación al peso del paciente. Otros cannabinoides también posiblemente interesantes desde el punto de vista oncológico, como el cannabigerol (CBG), la cannabigerovarina (CBGV) y la tetrahidrocannabivarina (THCV), presentan el problema de accesibilidad, ya que se encuentran en porcentajes muy bajos en la mayoría de variedades de cannabis, por lo menos que sepamos hasta ahora. El THCV suele encontrarse en porcentajes mas elevados en algunas variedades surafricanas y asiáticas Thai.

En resumen, los pacientes oncológicos se pueden beneficiar del tratamiento con cannabinoides para tratar los síntomas derivados de la quimioterapia y mejorar su calidad de vida.

Fuentes de información consultadas: SEIC / IACM / Health Canada / Granny Storm

*Fuente de información: Observatorio Español de Cannabis Medicinal

CÁNCER Y CANNABIS (CÉLULAS)

Los cannabinoides influyen en las propiedades mecánicas y migratorias de las células del cáncer cerebral

Fueron tratados con cannabinoides tres diferentes líneas celulares de glioblastoma (cánceres cerebrales). Los investigadores encontraron que los cannabinoides son capaces de influir en las propiedades migratorias y mecánicas de una manera específica según la línea celular. Los autores del estudio afirman que “pudieron mostrar que una “rigidez generalizada” es un profundo marcador de la invasividad de una población de células tumorales en nuestro modelo y por lo tanto podría ser de gran relevancia clínica para los test de drogas. Además los cannabinoides mostraron ser de uso potencial para los enfoques terapéuticos de glioblastoma”.

Instituto de Anatomía y Biología Celular, Universidad Martin Luther de Halle-Wittenberg, Alemania.

Hohmann T, et al. Cell Adh Migr. 2016 May 5:0.

El THC demuestra efectos anticancerígenos sobre las células de la leucemia aguda

Se ha investigado la eficacia de THC sobre varias líneas celulares de leucemia. Se demostraron efectos anticancerígenos significativos en un subconjunto de casos, con una preferencia sobre las células de leucemia de linaje linfático o células de leucemia mieloide aguda que expresan marcadores linfáticos. La inducción de la apoptosis (muerte celular programada) fue mediada por los receptores CB1 y CB2.

Hospital Universitario de Tübingen, Alemania.

Kampa-Schittenhelm KM, et al. BMC CÁNCER 2016;16(1):25.

La anandamida mostró efectos anticancerígenos en el glioma humano

El endocannabinoide anandamida aumentó la muerte celular programada y tubo otros efectos antineoplásicos sobre células de glioma humano. Los autores concluyen afirmando que la anandamida “exhibe potencial terapéutico en el tratamiento de glioma humano”, un tipo de cáncer cerebral muy agresivo.

Departamento de Neurocirugía, Hospital Zhongnan de la Universidad de Wuhan, China.

Ma C, et al. Mol Med Rep. 2015 Dec 28.

El CBD y el THC reducen la viabilidad de las células de mieloma La empresa israelí OWC Pharmaceutical Research ha anunciado que diferentes combinaciones de THC y CBD disminuyeron la supervivencia de las células de mieloma múltiple de manera dosis dependiente. El mieloma múltiple es un cáncer de células plasmáticas, un tipo de células blancas de la sangre. Los resultados presentan hasta más del 60% de muerte de células malignas. THC y CBD en diferentes proporciones fueron más eficaces que THC o CBD solos.

PR Newswire del 17 de junio de 2015

Los receptores CB1 y la anandamida, incrementados en el cáncer de colon En tejidos de cáncer de colon humano se encuentran incrementados los niveles de los receptores cannabinoides 1 y del endocannabinoide anandamida. Junto con los compuestos celulares ceramidas, que también están aumentados, “pueden calificarse como potenciales biomarcadores endógenos y objetivos de medicamentos nuevos para el cáncer colorrectal”, afirman los autores.

Departamento de Ciencias Médicas, Facultad de Medicina, Universidad de Xiamen, China.

Chen L, et al. Oncol Rep. 2015 May 12.

El CBD induce muerte celular programada en tumores cerebrales por la activación de los receptores vaniloides

Experimentos celulares apoyan un novedoso mecanismo por el cual el CDB induce en los receptores vaniloide tipo 2 (TRPV2) autofagia dependiente (degradación celular) en los gliomas, un tipo celular de cáncer de cerebro.

Facultad de Farmacia, Universidad de Camerino, Italia

Nabissi M, et al. Int J CÁNCER. 2015 Apr 22.

*Fuente de información: Observatorio Español de Cannabis Medicinal

CÁNCER Y CANNABIS (HUMANOS)

Revisión sobre cannabis y cáncer por el Instituto Nacional del Cáncer de los EE.UU.

El Instituto Nacional del Cáncer ha realizado un detallado informe sobre el cannabis y los cannabinoides gratis para pacientes y profesionales sanitarios.

Cannabis y Cannabinoides (Physician Data Query): Versión para pacientes.

Cannabis y Cannabinoides (PDQ): Versión para profesional sanitario.

El consumo de cannabis está asociado con un menor riesgo de cáncer de vejiga

En un estudio realizado con 84.170 hombres de entre 45 y 69 años, el consumo de cannabis se asoció con una reducción del 45% en la incidencia de cáncer de vejiga, mientras que el de tabaco con un aumento del 52%. Los autores concluyen afirmando que “el consumo de cannabis puede estar inversamente asociado con el riesgo de cáncer de vejiga en esta población”.

Kaiser Permanente de Los Ángeles Medical Center, EE.UU..

Thomas AA, et al. Urology 2015;85(2):388-93.

Los pacientes con cáncer pueden beneficiarse del uso del cannabis

El consumo de cannabis “se percibe como altamente eficaz” por algunos pacientes con cáncer avanzado. Este es el resultado del análisis de los cuestionarios y las historias clínicas de enfermos adultos con cáncer tratados en una sola institución, realizado por investigadores de la Universidad de Tel Aviv, Israel. De los aproximadamente 17.000 pacientes con cáncer, 279 recibieron permiso de un oncólogo institucional autorizado para consumir cannabis.

De 113 pacientes vivos y que consumieron cannabis durante un mes, 69 (61%) respondieron al cuestionario. La mejora en el dolor, el bienestar general, el apetito y las náuseas fueron referidos por 70%, 70%, 60% y 50%, respectivamente. Los efectos secundarios fueron leves y consistieron sobre todo en fatiga y mareos.

Waissengrin B, Urban D, Leshem Y, Garty M, Wolf I. Patterns of Use of Medical Cannabis Among Israeli cancer Patients: A Single Institution Experience. J Pain Symptom Manage. 2014 Jun 14.

El cannabis mejora los síntomas del cáncer y reduce los efectos secundarios de su tratamiento según un estudio clínico abierto

En un estudio clínico abierto realizado con pacientes con cáncer, todos los síntomas mejoraron significativamente. El estudio, llevado a cabo por la División de Oncología del Campus Rambam Health Care, Haifa, y la Facultad de Medicina de Haifa, Israel, siguió a enfermos con cáncer con permiso para consumir cannabis medicinal, y evaluó las ventajas y los efectos secundarios del consumo. Incluyó dos entrevistas con realización de cuestionarios sobre los síntomas y los efectos secundarios, la primera el día en que el paciente obtuvo la licencia de consumo y la segunda 6-8 semanas más tarde.

De los 211 enfermos que tuvieron una primera entrevista, sólo 131 volvieron a participar en la segunda, 25 de los cuales interrumpieron el tratamiento después de menos de una semana. Todos los síntomas relacionados con el cáncer y su tratamiento mostraron una mejoría significativa. No se observaron efectos secundarios significativos a excepción de disminución de memoria en los pacientes que consumieron cannabis de forma prolongada. Los autores concluyen afirmando que “los efectos positivos del cannabis en varios síntomas relacionados con el cáncer están menguados por el hecho de provenir de auto-entrevistas para muchas de las variables. Aunque no disponemos de grupo control, la mejoría de los síntomas debe impulsar el uso del cannabis en el tratamiento paliativo de pacientes oncológicos”.

Bar-Sela G, Vorobeichik M, Drawsheh S, Omer A, Goldberg V, Muller E. The medical necessity
for medicinal cannabis: prospective, observational study evaluating the treatment in cancer patients on supportive or palliative care. Evid Based Complement Alternat Med. 2013;2013:510392, 2013 Jul 16.

*Fuente de información: Observatorio Español de Cannabis Medicinal